La agricultura inteligente de China continúa expandiendo su presencia en América Latina mediante el desarrollo de tecnologías que ayudan a producir más alimentos utilizando menos agua, fertilizantes y otros recursos.
A través de parques demostrativos, nuevas variedades de semillas y herramientas de gestión agrícola, el modelo busca aumentar el rendimiento de los cultivos, reducir los costos operativos y promover una producción más sostenible.
Uno de los principales impulsores de esta estrategia es el Parque Demostrativo de Agricultura Inteligente de Yangling, ubicado en la provincia china de Shaanxi. El centro desarrolla soluciones capaces de controlar con precisión variables como la temperatura, la iluminación, el riego y la aplicación de fertilizantes, permitiendo una gestión más eficiente de los cultivos.