- Ángelo Correa formó parte de un grupo de profesionales chilenos seleccionados para capacitarse en el gigante asiático.
- Tras su retorno, destacó en Efecto China la alta valoración de la cultura en el gigante asiático y el impacto de declamar a autores locales ante autoridades académicas.
En conversación con Efecto China de Cooperativa, el escritor Ángelo Correa compartió los detalles de su viaje al gigante asiático tras adjudicarse una beca de estudio otorgada por el Ministerio de Comercio de la República Popular China para capacitarse en comercio transfronterizo, marketing y ecología en la ciudad de Qingdao.
“A través de lo que está haciendo el Gobierno de la República Popular China, de anualmente generar becas de estudio para profesionales chilenos, me empecé a interesar. Veía la posibilidad lejana e imposible, pero un amigo me dijo: ‘Inténtalo, postula’. Postulé con todos los requisitos y, para alegría mía, fui uno de los 30 profesionales beneficiados este año para capacitarnos en relación al método chino“, relató el también trabajador del rubro gráfico.
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Un cruce entre el comercio y la poesía
El viaje permitió a Correa estrechar lazos que trascendieron lo comercial. Durante un seminario en el Instituto de Comercio de Qingdao, la delegación sostuvo mesas de trabajo con empresarios locales, instancia en la que Correa entabló contacto con el director del Instituto de las Artes de Qingdao, quien terminó invitando al grupo de chilenos a recorrer la casa de estudios.
“Nos llevaron a la universidad, donde nos mostraron cómo enseñan a sus alumnos a construir el instrumento icónico chino, el Morin Khuur, este famoso violín con cabeza de caballo. Nos hicieron ejecutarlo y todo”, recordó.
El hito más llamativo ocurrió al momento de las presentaciones protocolares de la delegación: “Cuando llegó el turno de presentarme a mí, nuestro compañero dijo: ‘Ángelo Correa es poeta’. Yo llevaba un poemario mío para regalar. Y ahí pasa algo curioso: lo importante que es para los chinos valorar a la persona que tiene aficiones por las artes, porque cuando fui presentado como poeta, la sorpresa del rector fue elocuente y su gesto fue de un respeto gigantesco. Empezó a decir: ‘Poeta, como lo fue nuestro líder Mao’. Yo acá decía en broma con mis compañeros que si en Chile te presentas en un grupo como poeta, se ríen; allá era como si viniera alguien muy importante“, confesó entre risas.
Vínculo cultural y proyección para los jóvenes
La conexión se profundizó durante las actividades de camaradería, donde Correa declamó obras de referentes nacionales, coincidiendo además con la conmemoración de los 55 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
“En estas cenas de mesas circulares tuve la posibilidad de declamar poesía de Pablo Neruda y también de Armando Uribe Arce, del cual soy un fanático empedernido y que fue nuestro primer embajador en China. Ellos agradecen mucho cuando uno comparte estas aficiones y fue una experiencia increíble”, destacó el escritor.
Asimismo, Correa subrayó la calidez de la recepción y la alta valoración que se le otorga a la producción intelectual chilena en el extranjero: “Nos llamó mucho la atención el valor agregado que le dan allá a lo que nosotros como chilenos les podemos ofrecer desde nuestros grandes poetas, escultores y pintores a la cultura china”.
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Para finalizar, el profesional hizo un llamado a las nuevas generaciones a no dudar al momento de postular a este tipo de convocatorias de perfeccionamiento internacional.
“A los jóvenes que buscan elevar sus conocimientos: ese es el futuro. China no es el mañana en 20 años más, es ahora. Nos vinimos con un nudo en la garganta de ojalá volver pronto; ese fue el abrazo de despedida que nos dimos con toda la gente que nos atendió allá”, concluyó.