- Los mandatarios exhibieron cercanía en la Casa Blanca. Beijing pidió a Washington oponerse a la independencia de la isla y ambos abordaron el control de la inteligencia artificial.
(EFE).- Xi Jinping y Donald Trump se reunieron este jueves en la Casa Blanca en una visita marcada por gestos de cordialidad y por las diferencias que persisten entre China y Estados Unidos. La cita llegó un día después de que ambos gobiernos anunciaran la extensión de su tregua arancelaria hasta el 10 de enero.
Trump recibió al mandatario chino con una ceremonia oficial y destacó la relación personal que mantienen. Xi, por su parte, llamó a preservar la “estabilidad estratégica” entre las dos potencias: sostuvo que pueden competir, siempre que esa competencia sea limitada y no derive en un conflicto.
Taiwán, el punto más sensible para Beijing
Durante el encuentro, Xi expresó su deseo de que Estados Unidos mantenga una postura contraria a la independencia de Taiwán y aborde el asunto con prudencia, según informó la agencia estatal china Xinhua.
Beijing reclama soberanía sobre la isla, que mantiene un gobierno propio. Washington conserva vínculos no oficiales con Taipéi y le suministra armamento, una política que sigue siendo motivo de fricción con China.
Xi también valoró la prórroga de la tregua comercial y planteó que las conversaciones continúen para alcanzar nuevos acuerdos. La extensión del plazo fue anunciada antes de la reunión, por lo que no se presentó como un resultado negociado este jueves en el Despacho Oval.
Inteligencia artificial y asuntos internacionales
La inteligencia artificial ganó espacio en la agenda bilateral. Según Xinhua, Xi propuso mantener el control humano sobre esta tecnología y orientar su desarrollo hacia el beneficio de las personas.
La agencia china indicó además que los presidentes intercambiaron puntos de vista sobre Oriente Medio, la península coreana y la guerra de Ucrania. Las diferencias por la guerra de Irán y la competencia tecnológica también forman parte del contexto de esta visita.
Tras la reunión privada, Trump acompañó a Xi por los jardines de la Casa Blanca. Las imágenes de cercanía cerraron una jornada en la que ambos líderes buscaron mostrar una relación estable, aunque no se anunciaron grandes acuerdos adicionales.