- Las nuevas pruebas combinaron carreras de obstáculos, piruetas y levantamiento de pesas con tareas de precisión como clavar, conectar cables y utilizar herramientas.
(EFE).- Los robots humanoides de los Juegos de Beijing enfrentaron este lunes pruebas cada vez más complejas, desde gatear, sortear postes y subir escalones hasta abrir cajas, conectar cables y fijar clavos.
La jornada desarrollada en Beijing (Pekín) incluyó 17 competencias y entregó 13 medallas de oro. Nueve modalidades se incorporaron este año al programa, entre ellas las carreras de obstáculos, la animación deportiva y la fijación de clavos.
La competencia forma parte de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, que reúnen a más de 2.000 máquinas y 600 equipos de 16 países.
Equilibrio, coordinación y fuerza
En los 100 metros con obstáculos, 50 robots compitieron por parejas en un recorrido con giros estrechos, un tramo de gateo, plataformas, escalones en espiral, pendientes, eslalon y varias vallas consecutivas.
Shenzhen AGIbot ganó la prueba con un tiempo de un minuto y 28,32 segundos, mientras que Tianjiao se impuso en los 400 metros con una marca de cuatro minutos y 11,44 segundos.
Zhang Hua, subdirector del comité organizador y responsable de la competencia, explicó que el circuito busca evaluar tanto la capacidad de los robots para superar obstáculos como su coordinación.
Los humanoides también participaron en gimnasia de suelo, donde ejecutaron volteretas, mortales y giros en el aire. Galaxea obtuvo el primer lugar por una diferencia de apenas 0,75 puntos sobre Ningxia AGIbot.
En el estreno de la halterofilia de categoría pesada, el equipo conjunto Beijing Humanoid-HUST consiguió la medalla de oro tras levantar 16 kilos, uno más que sus competidores Tiangong y Tianzhuo.
Las pruebas deportivas reflejan el rápido avance de esta tecnología en China. Días antes, un robot desarrollado por Unitree Robotics estableció una nueva marca en una competencia de velocidad en Beijing.
El desafío de utilizar las manos
Las pruebas de manipulación plantearon movimientos menos vistosos, pero fundamentales para el desarrollo de aplicaciones prácticas: usar herramientas, fijar clavos, conectar cables, abrir envases y manipular objetos.
Estas tareas buscan determinar si las capacidades adquiridas por los humanoides podrán trasladarse en el futuro a fábricas, oficinas y otros entornos laborales.
Wuxi AGIbot ganó la competencia de fijación de clavos con nueve puntos, mientras que Lingxin Qiaoshou se impuso en el ensamblaje con herramientas eléctricas, con 17 unidades.
La industria china ya trabaja para llevar estas capacidades fuera de las exhibiciones. En la reciente Conferencia Mundial de Robótica, las empresas presentaron máquinas capaces de recoger basura, ordenar productos y doblar ropa.
Una de las demostraciones de los Juegos mostró a un robot utilizando un cúter para abrir una caja. Sin embargo, sus movimientos eran controlados a distancia por un operador equipado con sensores.
La escena evidenció uno de los principales desafíos de esta tecnología: contar con manos capaces de ejecutar una tarea todavía no significa que el robot pueda realizarla de manera autónoma.