- Las altas temperaturas impulsan las ventas de hielo, electrodomésticos y ropa de protección solar, además de los viajes hacia destinos con temperaturas más agradables.
(EFE).- Cuando aumentan las temperaturas en China, también crecen las oportunidades para las empresas que ofrecen una forma de escapar del calor. Desde vasos de hielo y ventiladores portátiles hasta vacaciones en zonas de montaña, estas actividades forman parte de la llamada “economía del frescor”.
El concepto reúne el auge de las bebidas frías, los electrodomésticos, la ropa de protección solar y los dispositivos de refrigeración, junto con una mayor demanda turística por destinos de clima templado.
El fenómeno también beneficia a las exportaciones chinas, especialmente hacia Europa, aunque expertos advierten que la estacionalidad, la repetición de las ofertas y la presión ambiental plantean desafíos para este mercado.
El negocio de combatir el calor
El hielo es uno de los ejemplos más visibles. En Shanghái, las ventas de vasos de hielo aumentaron un 94,4% interanual durante el segundo trimestre, mientras que China contaba en agosto con unas 42.900 empresas relacionadas con su fabricación, según datos difundidos por medios locales.
A los productos tradicionales se suman ventiladores portátiles, parches refrigerantes, máquinas de hielo y prendas de protección solar, pensados especialmente para los desplazamientos y las actividades al aire libre.
Los grandes electrodomésticos también ocupan un lugar central. Los fabricantes chinos de aire acondicionado elevaron sus planes de producción durante el verano, favorecidos por las altas temperaturas y por el programa estatal de renovación de equipos para el hogar.
La demanda traspasó las fronteras. Entre enero y mayo, la ciudad portuaria de Ningbo exportó a Europa aparatos de refrigeración por 2.730 millones de yuanes, equivalentes a unos 406 millones de dólares.
En ese periodo, las exportaciones de ventiladores crecieron un 29,3% interanual y las de máquinas de hielo aumentaron un 36,8%. Fabricantes chinos como Gree y Midea también informaron una mayor demanda de sus equipos en distintos mercados europeos.
Viajar para escapar de las altas temperaturas
El turismo es otro de los pilares de esta economía. Julio registró en China una temperatura media 1,3 grados superior a la habitual, la segunda más alta para ese mes desde que existen registros, según el Centro Meteorológico Nacional.
Ante las olas de calor que afectan a distintas zonas de China, los viajeros buscan montañas, bosques, cuevas y localidades de mayor altitud, donde las temperaturas estivales oscilan entre los 15 y poco más de 20 grados.
Estos destinos complementan sus paisajes con alojamientos rurales, campin, actividades acuáticas y mercados nocturnos para prolongar las estadías y aumentar el gasto de los visitantes.
Algunos lugares, como la provincia de Guizhou, han convertido sus cuevas, montañas y paisajes naturales en atractivos para el turismo de verano. Otros incorporaron experiencias como el pádel surf en cavernas o el esquí bajo techo.
De acuerdo con la plataforma de viajes Qunar, las reservas para actividades de esquí en interiores se duplicaron en comparación con el año anterior.
China busca atraer a turistas extranjeros
La promoción también cuenta con respaldo institucional. Medios estatales difundieron durante el verano el concepto “China Cool”, mientras la televisión CCTV lanzó una campaña para presentar al país como un destino donde escapar del calor.
La iniciativa coincide con el aumento de los viajeros extranjeros en China y con la ampliación de las facilidades migratorias.
Durante el primer semestre, el país registró 22,9 millones de entradas de ciudadanos extranjeros, un 20,4% más que en el mismo periodo del año anterior, según la Administración Nacional de Inmigración.
Esta tendencia ha sido favorecida por la ampliación de las exenciones de visado para viajeros de distintos países, incluidos varios de América Latina.
Los límites de la “economía del frescor”
Pese a su crecimiento, la “economía del frescor” enfrenta desafíos. Gao Caixia, profesora de Turismo de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing (Pekín), advirtió que los destinos estivales tradicionales presentan ofertas similares, una calidad desigual y fuertes fluctuaciones estacionales.
La especialista señaló al Diario del Pueblo que los nuevos destinos son vulnerables a la imitación, lo que puede generar una homogeneización de sus productos y experiencias.
También existe preocupación por el impacto de los picos de visitantes sobre el medioambiente, las infraestructuras y los servicios públicos de las localidades receptoras.
A esto se suma la amplitud del concepto: los medios chinos agrupan bajo la misma etiqueta actividades tan diversas como la venta de hielo, los electrodomésticos, el turismo y la refrigeración de centros de datos. Esto dificulta establecer si se trata de una nueva economía o de negocios ya existentes reunidos bajo una misma denominación.