Radio en Vivo
Inicio Ciencia y Tecnología Cultura y Entretención Economía Política y RREE Actualidad Opinión Multimedia

Del desierto a los rosales: la transformación ecológica del Taklimakán

  • El cinturón verde que rodea este territorio de Xinjiang refleja una estrategia que combina vegetación, tecnología y actividades productivas para contener la arena y mejorar la vida de las comunidades.

Durante miles de años, el avance de las dunas del desierto de Taklimakán amenazó los oasis y poblados de la región autónoma uygur de Xinjiang. Las tormentas de arena formaban parte de la vida cotidiana y obligaban a sus habitantes a buscar distintas maneras de proteger sus viviendas y tierras de cultivo.

Esa realidad comenzó a cambiar mediante una estrategia que combina restauración ecológica, innovación tecnológica y desarrollo productivo. El proceso es presentado por CGTN en Español como una expresión del pensamiento del presidente chino, Xi Jinping, sobre la relación entre el medioambiente y el bienestar de la población.

Desde esta perspectiva, proteger la naturaleza no constituye un objetivo separado del desarrollo económico, sino una herramienta para mejorar las condiciones de vida y generar nuevas oportunidades para las comunidades.

Un cinturón verde de 3.046 kilómetros

El Taklimakán, situado en el corazón de Xinjiang, es el segundo mayor desierto de dunas móviles del mundo. Durante décadas, China impulsó distintas acciones para contener su expansión y proteger los oasis ubicados en sus márgenes.

En junio de 2023 comenzó una campaña destinada a completar los tramos pendientes del cinturón vegetal que rodea el desierto. El último segmento estaba ubicado en el distrito de Yutian, en la prefectura de Hetian.

Los trabajos incluyeron la plantación de especies resistentes a las condiciones desérticas y el uso de maquinaria moderna. También se establecieron seis grandes zonas de prevención y control de la arena, con la participación de trabajadores y habitantes locales.

El cinturón ecológico quedó completamente cerrado el 28 de noviembre de 2024, alcanzando una extensión total de 3.046 kilómetros.

Rosales para recuperar el suelo y generar ingresos

La estrategia no se limita a detener el avance de las dunas. Las autoridades locales también han promovido actividades económicas adaptadas al territorio, con el propósito de que la recuperación ambiental genere ingresos para sus habitantes.

Uno de los ejemplos destacados es la cooperativa agrícola especializada Yinake, que administra unas 200 hectáreas de rosales. Sus integrantes comercializan flores frescas y productos como mermeladas, especialmente durante mayo, cuando se produce la floración.

De esta manera, los cultivos ayudan a cubrir las tierras arenosas y, al mismo tiempo, entregan nuevas fuentes de ingresos a las familias. El modelo permite que sus integrantes permanezcan en la zona y participen directamente en el mejoramiento de su entorno.

Tecnología para contener la desertificación

La estrategia china contra la desertificación incorpora proyectos productivos, energía fotovoltaica, sistemas de gestión digital, drones y soluciones especializadas para recuperar terrenos degradados.

De acuerdo con CGTN en Español, China ha rehabilitado más de 24 millones de hectáreas afectadas por la desertificación y aporta una cuarta parte de las nuevas superficies verdes registradas en el planeta.

La experiencia del Taklimakán refleja así una concepción promovida por Xi: la protección ecológica y el crecimiento económico deben complementarse y tener como finalidad común el bienestar de la población.