El turismo en China mantuvo su impulso durante el primer semestre de 2026, período en que las entradas de extranjeros sin visado superaron los 17,8 millones, un aumento interanual del 30,6%. Las políticas de apertura migratoria facilitaron los viajes y despertaron un mayor interés por conocer tanto el patrimonio histórico como la vida moderna del país asiático.
La tendencia coincidió con la popularidad internacional de etiquetas como #ChinaMaxxing y #BecomingChinese, utilizadas en redes sociales para mostrar experiencias cotidianas, productos tecnológicos, gastronomía y costumbres urbanas de China.
Vivir como un residente en China
En Beijing, los principales sitios históricos volvieron a recibir durante el verano boreal a visitantes procedentes de distintos países. Sin embargo, muchos turistas extranjeros ya no buscan solamente recorrer palacios, templos y monumentos.
Una visitante italiana contó que regresó al país después de conocer Shanghai, Nanjing y Suzhou en un viaje anterior. En esta oportunidad, además de visitar lugares con miles de años de historia, quiso comprender mejor las diferencias culturales mediante aplicaciones como WeChat y Alipay.
Otros viajeros señalaron que entre sus prioridades estaba probar el té de burbujas, observar las prácticas de taichí y los karaokes en los parques o aprender a utilizar los pagos móviles, una herramienta presente en buena parte de la vida diaria china.
Tecnología, moda y cultura impulsan el turismo
Las compras también forman parte de esta nueva manera de viajar por China. Los visitantes mencionaron productos como abanicos, paraguas, imanes, prendas tradicionales reinterpretadas con diseños modernos y dispositivos electrónicos.
Un turista estadounidense, por ejemplo, destacó unos audífonos abiertos que se sujetan a las orejas, mientras una visitante italiana se interesó por ropa inspirada en estilos tradicionales chinos.
Estas experiencias muestran cómo el turismo en China combina actualmente patrimonio, cultura popular, comercio y tecnología. Para un viajero latinoamericano o chileno, conocer los sistemas de pago antes de partir puede ser especialmente útil, debido al uso extendido de aplicaciones móviles en comercios y servicios.
Películas chinas inspiran nuevos destinos
El audiovisual también influye en los recorridos. Algunos turistas entrevistados en Beijing planeaban viajar posteriormente a Guangdong después de ver la película romántica china “Dear You”, con el objetivo de conocer sus locaciones.
Este fenómeno amplía los destinos visitados más allá de Beijing y Shanghai, al tiempo que conecta el turismo receptivo con el cine, las redes sociales y las tendencias culturales.
El aumento del 30,6% en las entradas sin visado refleja el impacto de las facilidades migratorias impulsadas por China. A ello se suma una imagen internacional que ya no está vinculada únicamente con su historia milenaria, sino también con su vida urbana, sus productos y sus nuevas formas de consumo.