- El XV Plan Quinquenal incorporó la energía de fusión entre los sectores estratégicos para 2026-2030, mientras el dispositivo HL-3 alcanzó temperaturas superiores a los 100 millones de grados.
China busca acelerar el desarrollo industrial de la energía de fusión nuclear, tecnología conocida como el “sol artificial”, tras incluirla entre los sectores estratégicos del XV Plan Quinquenal para el periodo 2026-2030.
La decisión marca una transición desde la investigación científica hacia el desarrollo de componentes, sistemas de ingeniería e infraestructura capaces de acercar esta tecnología a una futura aplicación energética.
La fusión nuclear reproduce el proceso que alimenta a las estrellas mediante la unión de núcleos atómicos. Su desarrollo podría permitir la generación de grandes cantidades de energía con bajas emisiones de carbono, aunque todavía enfrenta importantes desafíos científicos, técnicos y económicos.
Los avances del “sol artificial” HL-3
Uno de los principales avances chinos corresponde al HL-3, el dispositivo de fusión de nueva generación desarrollado en Chengdu por el Instituto Sudoccidental de Física.
El reactor experimental alcanzó simultáneamente una temperatura iónica del plasma de 120 millones de grados Celsius y una temperatura electrónica de 160 millones de grados Celsius.
El dispositivo también consiguió que el denominado producto triple de fusión llegara a 10 elevado a 20. Este indicador combina la densidad del plasma, su temperatura y el tiempo durante el cual la energía permanece confinada, tres factores fundamentales para evaluar el rendimiento de un sistema de fusión.
Una pieza clave para contener el plasma
Los investigadores también trabajan en el desarrollo de la llamada “primera pared”, componente ubicado en la zona más interna de la cámara de vacío de un reactor de fusión.
Esta estructura funciona como una armadura protectora frente al plasma a temperaturas extremas y al intenso bombardeo de partículas. Su fabricación combina tungsteno, cobre y acero inoxidable, materiales que deben soportar condiciones especialmente exigentes durante el funcionamiento del dispositivo.
El diseño y la producción de esta pieza han sido considerados durante años uno de los principales obstáculos para llevar la fusión desde los experimentos de laboratorio hacia proyectos de ingeniería a mayor escala.
El camino hacia el uso comercial
La estrategia china plantea una ruta de industrialización dividida en tres etapas. La primera apunta a conseguir una combustión estable y producción de energía; la segunda, a garantizar un funcionamiento fiable durante periodos prolongados; y la tercera, a reducir los costos para avanzar hacia una eventual utilización comercial.
La incorporación de la fusión nuclear al XV Plan Quinquenal entrega respaldo institucional a este proceso y busca fortalecer la coordinación entre centros científicos, fabricantes de materiales y empresas tecnológicas.
Pese a los progresos alcanzados, la generación comercial de electricidad mediante fusión todavía no es una realidad. El desafío será demostrar que estos sistemas pueden producir energía de manera estable, segura y económicamente viable.