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Hotpot: la “olla de fuego” china que reúne a todos

  • Más que una preparación gastronómica, el hotpot es una experiencia colectiva en la que familiares y amigos cocinan sus propios alimentos mientras comparten alrededor de la mesa.

Una olla con caldo caliente ocupa el centro de la mesa. A su alrededor, cada persona escoge sus ingredientes, los introduce en el recipiente y espera que alcancen el punto de cocción adecuado. Así funciona el hotpot, una de las comidas más populares de China y una tradición marcada por el encuentro.

Carla Morales Vallejos, del Instituto Confucio Santo Tomás, explicó que su nombre en chino es 火锅 (huǒguō), expresión que significa literalmente “olla de fuego”.

A diferencia de los platos que llegan preparados desde la cocina, el hotpot se cocina entre todos mientras transcurre la conversación. Por esa razón, suele estar presente en celebraciones de cumpleaños, encuentros familiares y reuniones de amigos.

Una tradición con más de mil años

Los orígenes del hotpot se remontan a más de mil años. Una de las teorías más aceptadas sitúa su nacimiento en las zonas cercanas al río Yangtsé, donde los trabajadores cocinaban carnes y verduras en una olla compartida durante sus extensas jornadas.

Con el paso del tiempo, la preparación se extendió por China y adquirió características propias según cada región. Actualmente existen numerosos restaurantes especializados exclusivamente en esta experiencia gastronómica.

Aunque las imágenes más conocidas muestran un caldo rojo y picante, esa versión corresponde principalmente al hotpot de Sichuan y Chongqing, caracterizado por el uso de ají y pimienta de Sichuan.

También existen alternativas más suaves, elaboradas con pollo, hongos, tomate o hierbas. Incluso es habitual encontrar ollas divididas en dos secciones, con un caldo picante a un lado y otro de sabor más suave.

El hotpot forma parte de la extensa diversidad de la gastronomía regional de China, cuyos sabores, ingredientes y técnicas varían de acuerdo con cada territorio.

Ingredientes para todos los gustos

Entre los alimentos utilizados habitualmente se encuentran finas láminas de vacuno y cordero, pollo, camarones, pescado, tofu, verduras, brotes de bambú, algas y distintos tipos de fideos.

Los hongos también ocupan un lugar importante. Variedades como shiitake, enoki, ostra y shimeji aportan sabores, aromas y texturas, además de enriquecer el caldo a medida que avanza la comida.

Cada ingrediente requiere un tiempo diferente de cocción y los comensales deciden qué preparar. Una vez listo, el alimento se acompaña con una salsa personalizada, que puede incluir sésamo, soya, ajo picado, cilantro, cebollín, aceite de ají, pasta de maní o vinagre.

La preparación comparte protagonismo con otros clásicos de la cocina del gigante asiático, como los dumplings, baozi y jiaozi.

Una experiencia que también llegó a Santiago

Morales comparó esta tradición, salvando las diferencias, con el asado chileno: en ambos casos, la comida se convierte en una oportunidad para reunirse y compartir. La particularidad del hotpot es que cada integrante cocina directamente sus alimentos dentro de la olla común.

Esta forma de relacionarse alrededor de los alimentos refleja la importancia de compartir la mesa en la cultura china.

En Santiago ya existen restaurantes especializados que permiten acercarse a esta experiencia, aunque algunas preparaciones adaptan sus ingredientes de acuerdo con la disponibilidad local.

Más que una receta, el hotpot representa una forma de comprender la comida como un espacio de encuentro, donde cocinar y conversar forman parte de una misma experiencia.