- Más de la mitad de la población utiliza estas herramientas, según un informe que destaca su expansión hacia tareas laborales y administrativas.
(EFE).- China superó los 700 millones de usuarios de inteligencia artificial (IA) generativa en el primer semestre de 2026, con una penetración superior al 50% de la población, según un informe del Centro de Información de la Red de Internet de China (CNNIC).
El documento, citado por la televisión estatal CCTV, fue presentado este martes durante la Conferencia de Recursos Básicos de Internet de China y da cuenta de la expansión de estas herramientas desde la irrupción global de los chatbots a finales de 2022.
La consulta sigue siendo su función más extendida: el 76% de los usuarios recurre a la IA generativa para encontrar respuestas a preguntas. Sin embargo, sus aplicaciones se han diversificado hacia la creación de contenidos y las tareas de oficina.
De las consultas al trabajo con imágenes y textos
Según el informe, el 47,8% de los usuarios utiliza estas herramientas para procesar imágenes o videos, mientras que el 37,6% las emplea para trabajar con textos.
Otro 32,5% recurre a ellas para elaborar resúmenes de trabajo, actas de reuniones o presentaciones, lo que refleja su incorporación a actividades laborales y administrativas.
El documento destaca que la frecuencia de uso de los asistentes integrales de IA y las aplicaciones de oficina inteligente creció más del 100% interanual.
También aumenta la compra de dispositivos inteligentes
El informe señala además que el 38,7% de los internautas chinos compró algún dispositivo inteligente por Internet durante los últimos seis meses.
Entre los productos destacados figuran los dispositivos ponibles, como relojes o pulseras inteligentes, adquiridos por el 20,2% de los internautas. En tanto, el 18,2% compró teléfonos inteligentes, tabletas u otros productos digitales.
Competencia tecnológica y regulación
La expansión de usuarios coincide con una intensa competencia entre empresas chinas como DeepSeek, Alibaba, Moonshot y Zhipu, que han apostado por modelos abiertos, precios bajos y una rápida implantación comercial.
Este crecimiento convive con una estrecha regulación de los servicios de IA generativa. Desde 2023, China exige que estas herramientas respeten los “valores socialistas fundamentales” y no generen contenidos que afecten a la seguridad nacional, la unidad territorial o la estabilidad social.