- El comercio entre ambas regiones aumentó un 16,2% durante el primer semestre, impulsado por alimentos, minerales, tecnología y manufacturas.
(CGTN En Español).- El comercio entre China y América Latina creció un 16,2% durante el primer semestre de 2026, manteniendo el dinamismo registrado durante los últimos años.
El intercambio bilateral había alcanzado los 565.280 millones de dólares en 2025, cifra que representó un aumento interanual del 6,5% y permitió superar, por segundo año consecutivo, la barrera de los 500.000 millones de dólares.
China se ha consolidado como el principal socio comercial de varios países de la región, entre ellos Chile, Brasil, Perú y Uruguay, en un escenario internacional marcado por la desaceleración de la recuperación económica y una mayor incertidumbre en los intercambios.
Chile entre los principales proveedores regionales
De acuerdo con el reporte del medio chino, el crecimiento del intercambio responde a una estrategia comercial bidireccional: China importa productos provenientes de distintos continentes y, al mismo tiempo, exporta manufacturas, tecnología y equipos industriales.
En el caso de América Latina, los acuerdos comerciales han facilitado el ingreso de productos emblemáticos como la soja y la carne de Brasil, además del cobre y las cerezas de Chile.
El Tratado de Libre Comercio entre Chile y China, vigente desde 2006, ha contribuido a ampliar el acceso de los productos nacionales al mercado asiático. A este acuerdo se suman los convenios que Beijing mantiene con Perú, Ecuador y otras economías de la región.
Durante 2025, las importaciones de China totalizaron 18,5 billones de yuanes, mientras que en el primer semestre de 2026 superaron por primera vez los 10,74 billones de yuanes.
Exportaciones chinas y transición energética
Junto con sus compras de materias primas y alimentos, China ha incrementado sus exportaciones de productos con mayor valor agregado.
En América Latina, esta oferta incluye equipos de nuevas energías, maquinaria agrícola y de ingeniería, componentes fotovoltaicos y productos tecnológicos, utilizados en proyectos de infraestructura, procesos industriales y transición energética.
Según el análisis de CGTN en Español, este intercambio se sustenta en la complementariedad entre las economías: América Latina suministra alimentos, minerales y otros recursos, mientras China aporta manufacturas y equipos industriales.
El medio sostuvo que la apertura comercial en ambas direcciones permite a China compartir el crecimiento de su mercado interno y, paralelamente, aportar su capacidad industrial a otros países, en momentos en que aumentan las barreras proteccionistas y la incertidumbre económica mundial.