- El doctor Jorge Bravo, cirujano de la Clínica Santa María, destacó el impacto de la intervención que conectó Ecuador, China y Chile mediante una arquitectura inédita de telecomunicaciones.
En entrevista con Efecto China de Cooperativa, el doctor Jorge Bravo López, cirujano digestivo y jefe del equipo de cirugía robótica de Clínica Santa María, vaticinó un cambio de paradigma estructural en la medicina para los próximos años, tras liderar el equipo que estableció un récord mundial al realizar una telecirugía a una distancia tecnológica de 35.000 kilómetros, la mayor registrada hasta la fecha.
El académico del Departamento de Cirugía Oriente de la Universidad de Chile y presidente de la agrupación científica Colcir (Colaboración Latinoamericana de Cirugía Robótica) explicó el alcance de esta hazaña médica, que calificó como parte de una visión estratégica mucho más amplia para la región.
La intervención conectó a una paciente en Gualaceo (Ecuador) con brazos robóticos ubicados en Harbin (China), los cuales fueron operados de forma remota bajo la guía de Bravo.
“La principal meta planteada es democratizar el acceso a la cirugía robótica en Latinoamérica, y para esto nos propusimos formar unos anillos tecnológicos robóticos sanitarios en la cual podemos interconectar no solo las ciudades dentro de un país, sino los países dentro de una región”, dijo el médico ecuatoriano, que se formó y vive en Chile desde hace más de 20 años.
Añadió que este modelo busca que “las personas puedan acceder a la mejor tecnología” sin importar su ubicación geográfica, equiparando este esfuerzo con la gestión de camas críticas aplicada durante la pandemia del Covid-19.
Bravo pronosticó que “de cinco a 10 años, probablemente todo lo que se va a estar hablando o muchas de las cosas que se van a estar hablando en cirugía robótica van a ser a través de telecirugías”.
Según su análisis, este nuevo paradigma permitirá realizar procedimientos colaborativos, supervisiones a distancia (teleproctoring) y asistencias especializadas a zonas alejadas, sin necesidad de que los especialistas deban trasladarse físicamente.
Un factor determinante para lograr esta descentralización médica ha sido la irrupción de desarrollos tecnológicos provenientes de Asia, en particular mediante el uso de la plataforma de quinta generación Kangduo (de Sagebot Latam) empleada en esta intervención.
“El desarrollo asiático y sobre todo chino hoy en día tiene un componente muy importante. Es fundamental desmonopolizar el mercado; la llegada de plataformas chinas más asequibles autorregula los costos y permite que los accesos sean mucho más fáciles”, sostuvo Bravo, destacando que en Chile la adopción de estos equipos ha crecido un 60% en los últimos dos años.
Finalmente, el líder de Colcir enfatizó que la expansión de estas tecnologías debe ir de la mano con un compromiso del sector público y de las instituciones académicas: “Para mejorar el acceso, estamos hablando a nivel del sistema de salud público, donde el Gobierno juega un rol fundamental en adquirir tecnología para disminuir listas de espera”, señaló.
E instó a las universidades a integrar la formación, certificación y simulación en robótica dentro de sus mallas curriculares, subrayando que “el conocimiento, el entrenamiento, la certificación y la acreditación son fundamentales para que esto sea exitoso. La tecnología solita no sirve para nada“, concluyó.