- El sistema LineShine volvió a situar a China en la cima de la supercomputación gracias a un desarrollo con tecnología nacional orientado a la inteligencia artificial y la investigación científica.
(EFE).- China volvió a ocupar el primer lugar en la clasificación mundial de supercomputación con LineShine, un supercomputador desarrollado en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen que alcanzó un rendimiento sostenido de 2,198 exaflops.
El logro, anunciado durante la conferencia ISC 2026 en Hamburgo, Alemania, marca el regreso del país asiático al liderazgo global después de nueve años y refuerza su apuesta por la autosuficiencia tecnológica.
El primer supercomputador que supera los dos exaflops
La nueva edición del ranking internacional Top500 confirmó que LineShine es actualmente el supercomputador más rápido del mundo. Su rendimiento sostenido de 2,198 exaflops equivale a más de dos trillones de cálculos por segundo, convirtiéndose en el primer sistema en superar esa barrera en pruebas de desempeño continuo.
El equipo fue desarrollado en el Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen y desplazó del primer lugar a los supercomputadores estadounidenses El Capitán, del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, y Frontier, del Laboratorio Nacional Oak Ridge.
Tecnología made in China
Uno de los aspectos más relevantes de LineShine es que utiliza procesadores chinos LX2 de propósito general en lugar de unidades de procesamiento gráfico (GPU), ampliamente empleadas en los principales sistemas de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
El supercomputador también opera con el sistema operativo Kylin y fue diseñado para combinar en una sola plataforma las tareas tradicionales de computación científica con aplicaciones de inteligencia artificial.
Según la información difundida por medios chinos, los chips incorporan memoria de alto ancho de banda desarrollada en el país, lo que mejora significativamente la velocidad de transferencia de datos y optimiza procesos como simulaciones científicas y entrenamiento de modelos de IA.
Supercomputación para ciencia e inteligencia artificial
Desde su puesta en funcionamiento, LineShine ha sido utilizado para apoyar investigaciones en ciencias atmosféricas y oceánicas, simulación de ingeniería, desarrollo de nuevos materiales, descubrimiento de fármacos, neurociencia e inteligencia artificial científica.
La supercomputación se ha convertido en una infraestructura estratégica para acelerar avances en sectores como la biomedicina, la industria avanzada, la predicción climática y el desarrollo de modelos de inteligencia artificial de gran escala.
China fortalece su autosuficiencia tecnológica
El regreso de China al primer lugar de la clasificación Top500 se produce en un contexto marcado por las restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación de semiconductores avanzados, equipos para fabricar chips y tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial.
Frente a ese escenario, Beijing ha intensificado sus inversiones en innovación y desarrollo de tecnologías propias para reducir la dependencia de proveedores extranjeros. El liderazgo alcanzado por LineShine refleja el avance de la industria china en áreas consideradas estratégicas para la economía digital y la competencia tecnológica global.
La supercomputación es actualmente uno de los pilares de esa estrategia, al permitir el desarrollo de nuevas tecnologías con aplicaciones en investigación científica, salud, industria, energía, defensa e inteligencia artificial.