- Carla Morales, periodista del Instituto Confucio Santo Tomás, explica los desafíos del primer empleo y los cambios que impulsan las nuevas generaciones.
Obtener un título universitario abrió nuevas oportunidades para millones de familias en China. Sin embargo, el paso de la universidad al primer empleo también plantea desafíos, en un mercado con más profesionales y una economía que demanda nuevas habilidades.
En esta nueva cápsula de Efecto China, Carla Morales, periodista del Instituto Confucio Santo Tomás, explica cómo se vive esa transición y qué cambios impulsan los jóvenes en las relaciones laborales.
Como abordamos en la cápsula “De pocos a millones: cómo China amplió el acceso a la universidad”, la expansión de la educación superior permitió que más jóvenes accedieran a una formación profesional. Ese crecimiento también aumentó la competencia entre quienes buscan trabajo.
“Tener un título sigue siendo importante, pero ya no distingue a una persona de la misma manera que cuando había muchos menos universitarios“, señala Morales.
En ese escenario, las campañas de contratación buscan conectar a universidades y empresas, mientras áreas como la inteligencia artificial, las nuevas energías, la manufactura avanzada y las tecnologías de información requieren nuevos perfiles profesionales.
Jerarquías y relaciones fuera de la oficina
La cápsula también aborda el peso de la edad, la experiencia y el cargo en algunos ambientes laborales. Las cenas de empresa, los brindis y las actividades entre compañeros forman parte de una sociabilidad que puede extenderse fuera de la jornada.
Morales explica la expresión 酒桌文化, jiǔzhuō wénhuà, que puede traducirse como “cultura de la mesa y el alcohol”. Sin embargo, precisa que estas prácticas no caracterizan a todos los lugares de trabajo ni significan que todos los trabajadores beban o que participar sea siempre obligatorio.
Las generaciones más jóvenes están cuestionando algunas de esas costumbres. Muchos trabajadores nacidos después del año 2000 prefieren relaciones más directas con sus jefes y compañeros, y separan más claramente el empleo de su vida privada.
Qué significa “tǎngpíng”
En ese contexto aparece 躺平, tǎngpíng, expresión que significa literalmente “estar tumbado” o “quedarse acostado”. Comenzó a circular con fuerza en internet alrededor de 2021, vinculada al cuestionamiento de la presión constante por competir, trabajar más o cumplir determinadas expectativas sociales.
Como explica Morales, no significa que millones de jóvenes hayan decidido dejar de trabajar: muchas veces se utiliza con humor o para expresar el deseo de no vivir permanentemente compitiendo.
Para un chileno que comienza a trabajar en China, las diferencias dependerán del lugar donde se incorpore. Una empresa tecnológica, una fábrica, una oficina pública o una compañía internacional pueden tener culturas laborales muy distintas. Observar cómo funciona el equipo ayuda a comprender los códigos para dirigirse a los superiores, participar en reuniones o manifestar desacuerdo.
La palabra de esta cápsula es 工作, gōngzuò, que significa “trabajo” o “trabajar”. A partir de ella se forma 找工作, zhǎo gōngzuò: “buscar trabajo”, una expresión cotidiana para quienes comienzan esta nueva etapa.