- El proyecto combina paneles fotovoltaicos y baterías inteligentes, con una inversión estimada de hasta 450 mil dólares.
La transición energética comienza a extenderse hacia sectores productivos que tradicionalmente han incorporado las nuevas tecnologías de manera gradual. Una muestra de este proceso es el proyecto implementado por Agrícola Santa Sara en Casablanca, donde una planta fotovoltaica fue integrada con un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías, conocido como BESS.
La iniciativa fue desarrollada conjuntamente por Huawei, Alken Energía y EMAT y representa una inversión total de entre US$350.000 y US$450.000. El monto considera tanto la infraestructura fotovoltaica como la solución de almacenamiento.
El proyecto busca aprovechar mejor la electricidad producida durante el día, disminuir los cargos por demanda máxima y aumentar la eficiencia energética de la operación agrícola.
Energía solar para una operación de alta demanda
Agrícola Santa Sara ya contaba con una planta fotovoltaica de 424,08 kWp, compuesta por 684 paneles solares y tres inversores de 100 kW. La instalación tiene capacidad para generar aproximadamente 730 MWh de electricidad al año y opera bajo la modalidad de netbilling.
La generación solar permitió reducir de manera importante el consumo de electricidad proveniente de la red. Sin embargo, la empresa continuaba enfrentando altos costos asociados a los períodos de máxima demanda.
Estos momentos de mayor consumo se producen especialmente durante procesos como la extracción de leche, la refrigeración, el bombeo y otras actividades que no siempre coinciden con las horas de mayor radiación solar.
“Nuestro desafío era aprovechar mejor la energía que ya estábamos generando. La planta solar había reducido significativamente nuestro consumo desde la red, pero seguíamos enfrentando costos relevantes por demanda máxima de potencia”, explicó Gonzalo Marín, gerente de Operaciones de Agrícola Santa Sara.
El ejecutivo agregó que la empresa espera disminuir esos costos, mejorar la gestión energética y generar una experiencia que pueda servir como referencia para otras compañías del sector agrícola.
¿Cómo funciona el almacenamiento BESS?
La primera etapa del proyecto incorpora un sistema con una capacidad de almacenamiento de 107 kWh y una potencia de 108 kW. Paralelamente, ya se encuentra en proceso una segunda fase destinada a ampliar la capacidad disponible.
Las baterías almacenan durante el día la energía producida por los paneles solares y la liberan automáticamente cuando aumenta el consumo de la empresa. De esta manera, se evita que toda la electricidad requerida durante los momentos de mayor demanda sea suministrada por la red.
Esta estrategia, denominada peak shaving, permite reducir los máximos de potencia y disminuir uno de los componentes más significativos de la factura eléctrica de una empresa.
Huawei suministró la tecnología de almacenamiento y el soporte necesario para integrarla con la infraestructura existente. El sistema incorpora la plataforma inteligente FusionSolar, que permite:
- Supervisar el funcionamiento de las baterías.
- Gestionar los ciclos de carga y descarga.
- Monitorear remotamente el rendimiento de la instalación.
- Detectar posibles fallas o desviaciones operacionales.
“Estamos hablando de tecnología inteligente, con equipos que permiten almacenar la energía y luego modular su entrega. ¿Para qué? Principalmente, para reducir costos”, afirmó Silvana Droppelmann, directora de Comunicaciones de Huawei Chile.
Droppelmann destacó que la solución incorpora sistemas computacionales, sensores y una aplicación desde la cual es posible consultar la información y monitorear el funcionamiento, incluso cuando los responsables se encuentran lejos de la lechería.
“Se trata de una tecnología que habitualmente no asociamos con sectores como la agricultura, la pesca o la silvicultura, pero que perfectamente puede implementarse en todas estas actividades. También puede utilizarse en faenas mineras, empresas logísticas, edificios e incluso condominios”, agregó.
Ahorros de hasta $34 millones anuales
Según las proyecciones de Alken Energía, la primera etapa permitiría reducir alrededor de 45 kW de demanda máxima de potencia. La incorporación de una segunda batería podría disminuir otros 45 kW, alcanzando una reducción total cercana a 90 kW.
Cada etapa podría generar ahorros aproximados de $17 millones al año. Por lo tanto, una vez completada la ampliación, el beneficio económico potencial podría llegar a $34 millones anuales, dependiendo del comportamiento del consumo y de las condiciones operacionales.
El período estimado de recuperación de la inversión asociada al almacenamiento sería inferior a tres años, una proyección que respalda la viabilidad económica de este tipo de soluciones.
Una alternativa al uso de generadores diésel
El sistema también ofrece una alternativa al uso de generadores diésel durante los momentos de mayor consumo. En lugar de recurrir a combustibles fósiles, la empresa puede utilizar la energía solar almacenada, reduciendo emisiones, ruido y costos operacionales.
La experiencia de Agrícola Santa Sara busca demostrar que la combinación de generación fotovoltaica, baterías y gestión digital puede responder a necesidades concretas de la agricultura chilena.
Con este proyecto, Huawei y Agrícola Santa Sara avanzan en un modelo productivo más competitivo, eficiente y sostenible, que podría replicarse en lecherías, sistemas de riego, plantas de alimentos y otras operaciones agrícolas intensivas en energía.